Cada diciembre, un evento lleno de magia y solidaridad tiene lugar en la Ciudad de Guatemala. Como ya es tradición desde hace casi tres décadas, el Santa de Guatemala se lanza desde el puente Las Vacas, para sorprender y alegrar a cientos de niños de escasos recursos en los asentamientos cercanos. Este acto de generosidad es llevado a cabo por Héctor Chacón, un veterano bombero guatemalteco de 78 años, quien se disfraza de Santa Claus y desciende con cuerdas para repartir regalos a los más necesitados.
#CbmInforma | #SantaClausCbm
— Bomberos Municipales (@bomberosmuni) December 21, 2024
Mañana en el puente ferroviario Las Vacas zona 6 capitalina, hará su descenso el Santa Claus del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Guatemala. Este pendiente del desarrollo de esta actividad. pic.twitter.com/JP0Bz0KehK
A través de este singular acto, Chacón promueve un mensaje de empatía y generosidad. «Nosotros debemos ser generosos, empáticos con las personas que más lo necesitan», expresó el bombero, conocido como el Santa de Guatemala, mientras se preparaba para realizar su tradicional descenso. La cita anual no solo tiene un componente de acrobacia, sino también de profunda conexión humana, ya que los niños de las comunidades de La Paz, Jesús de la Buena Esperanza y El Carmen esperan con entusiasmo la llegada de Santa Claus, quien les entrega bolsas con pelotas, osos de peluche y otros juguetes.
Este año, Chacón repitió el acto con la pericia que le da su experiencia como bombero, descendiendo a rapel desde 70 metros de altura, sin mayores inconvenientes. Con el apoyo de los Bomberos Municipales, el Santa de Guatemala completó su misión de regalar sonrisas y esperanza, una tarea que ha sido su legado durante más de dos décadas. «Estamos cumpliendo el sueño de muchísimos niños de escasos recursos que viven en estos asentamientos», recordó con emoción.

Chacón, quien se graduó como bombero a finales de la década de 1960, se muestra comprometido con su misión. El también aspira a que alguien tome su lugar en el futuro. Su deseo es que la tradición continúe y que la generosidad y la magia de esta entrega de regalos siga viva. Incluso cuando él ya no pueda seguir cumpliendo con este acto de bondad.
El Santa de Guatemala no solo es un héroe para los niños que recibe sus regalos cada año. También para toda la comunidad guatemalteca, que ve en su acto un ejemplo de humanidad y solidaridad.
TE RECOMENDAMOS
Ricardo Quiñónez inauguró foro del Consejo de las Américas
Alcalde Ricardo Quiñónez impulsa la revitalización del Atrio de la Catedral Metropolitana